Cuando se apaga la luz

Las cosas no andan muy bien, debo admitir. La realidad nuevamente me impacta, y me veo indefenso ante la apertura de ojos. El corazón aún malherido y ciego ante todo lo que ha ocurrido. Ok, ok, mucho bla bla bla. Mi corazón anhela estar completo, pero en aquella búsqueda se ha encontrado de todo; ha sufrido, se ha esperanzado, ha desconfiado, no se ha proyectado... Y así millones de cosas. Ya no sé cómo actuar frente a nuevas situaciones, he perdido la orientación y la personalidad. Me he retraído de una manera jamás imaginada... Ya no me siento cómodo, ya no me siento capaz de encontrar la felicidad junto a alguien. Ya no sé si creo en el amor.

▲ 28 Agosto 2012   ■ 19 Agosto 2012  ✖ Plaza Ñuñoa